Correr o andar cuando llueve, una solución matemática

2022-06-08

Hace mucho tiempo que me pregunto si se debe andar o correr bajo la lluvia para reducir la mojadura que uno, inevitablemente, coge al salir sin paraguas en exteriores por las calles de Santiago de Compostela. Si bien una persona mentalmente estable lo buscaría en Google y quedaría satisfecha con las respuestas obtenidas, yo me he decantado por hacer un modelo matemático que resuelva una vez por todas mi duda.

Una posible respuesta a esta pregunta parece haber sido dada ya por Bocci en el año 1976, quien llegó a la conclusión de que es mejor correr que andar [5], pero (a) yo no conocía este hecho hasta después de escribir este texto y (b) el cálculo que realizó no es accesible gratuitamente online, pues es necesario pagar a la revista para acceder al mismo. Debido a esto, se debe entender este post como una revisión por pares de ese primer paper, y no como una innovación total en el sector de la paragüería.

El modelo

Empecemos por nuestroo transeúnte, $o$. Esta persona rectangular de dimensiones $w_o\timesh_o$ camina horizontalmente a una velocidad constante $v_o$ entre los puntos $x_0$ y $x$.

Por su lado, la lluvia $r$ cae a una velocidad $v_r$ sin experimentar fricción, y tiene una densidad espacial $d_r$, medida en la mega-científica unidad de gotas por metro cuadrado. El resto de unidades usan el sistema estándar, claramente inferiores a las mías.

Figura 1: Diagrama del problema. Los cuadrados son el transeúnte.

Figura 1: Diagrama del problema. Los cuadrados son el transeúnte.

Con las entidades establecidas, calculamos la cantidad de gotas de agua con las que la persona chocará solo por pasar caminado por la calle, sin tener en cuenta las que le caen encima:

$$ Q_{hws} =(x-x_0)h_od_r $$

Véase que esta cantidad es indiferente de la velocidad, tanto del transeúnte $o$ como de la lluvia $r$. Esto se debe a que la cantidad de gotas de agua ya presentes en el camino antes del paso de la persona por el mismo es constante, por ser su densidad y velocidad de caída constantes también. Es como si algunas gotas flotasen en estático, esperando a que algo choque contra ellas.

Otro parámetro importante será la cantidad de gotas de agua que chocarán de frente con la persona al caer estas contra la misma:

$$ Q_{hwf} =(x-x_0)h_od_rv_o^{-1}v_rcos(\alpha-\pi) $$

Aquí si importa la caída, porque es el agua que golpea activamente a la persona, y no al revés. Además puede ser negativo, indicando que las gotas de lluvia han chocado por la espalda de la persona.

Podemos combinar las dos cantidades anteriores, $Q_{hws}$ y $Q_{hwf}$, para obtener una nueva cantidad, $Q_{hw}$, que represente la cantidad total de lluvia que colisiona horizontalmente con la persona mientras anda:

$$ Q_{hw} =Q_{hws}+Q_{hwf} =(x-x_0)h_od_r(1+v_o^{-1}v_rcos(\alpha-\pi)) $$

El siguiente paso es más complicado, consistiendo en el cálculo de las gotas de agua que colisionan horizontalmente con el observador cuando este entra y sale de la lluvia. Dado que entrar en la lluvia es equivalente a pasar de tener una anchura $w_o$ nula a tener anchura completa, este valor se puede calcular con la siguiente integral, multiplicada por $2$ para tener en cuenta la entrada y salida de la lluvia:

$$ \begin{align} Q_{he} &=2\int_0^{w_o}{Q_{hw}dw_o}=\\ &=2\int_0^{w_o}{(x-x_0)h_od_r(1+v_o^{-1}v_rcos(\alpha-\pi))dw_o} \end{align} $$

De ahí, como se da el caso de que $x=w_o+x_0$, debido a que el desplazamiento que se realizará al entrar en la lluvia es el ancho de la persona, entonces $x-x_0=w_o$, resultando en:

$$\begin{align} Q_{he} &=2\int_0^{w_o}{w_oh_od_r(1+v_o^{-1}v_rcos(\alpha-\pi))dw_o}=\\ &=w_o^2h_od_r(1+v_o^{-1}v_rcos(\alpha-\pi)) \end{align}$$

Ahora toca repetir el proceso anterior, pero para la cantidad de lluvia que cae sobre la persona mientras anda:

$$ Q_{vw} =d_rw_o\frac{x-x_0}{v_o}v_rsin(\alpha-\pi) $$

Conociendo $Q_{vw}$, se puede calcular la cantidad de gotas que caen sobre el observador cuando este está entrando y saliendo de la lluvia $Q_{ve}$, de forma paralela a como se hizo con $Q_{hw}$ y $Q_{he}$:

$$ \begin{align} Q_{ve} &=2\int_0^{w_o}{Q_{vw}dw_o}=\\ &=2\int_0^{w_o}{d_rw_o\frac{x-x_0}{v_o}v_rsin(\alpha-\pi)\ dw_o} \end{align} $$

Dado que en este caso se tiene que $x=x_0+\frac{1}{2}w_o$ y la constante resultado de la integral es 0, porque su valor representaría “cuántas gotas han entrado en contacto con la persona antes del cálculo”, que no es interesante tener en cuenta para esta situación (algo válido también para las anteriores integrales), se tiene:

$$\begin{align} Q_{ve} &=2\int_0^{w_o}{d_r\frac{w_o^2}{2v_o}v_rsin(\alpha-\pi)\ dw_o} =d_rv_o^{-1}v_rsin(\alpha-\pi)\int_0^{w_o}{w_o^2dw_o}=\\ &=d_r\frac{w^3_o}{3v_o}v_rsin(\alpha-\pi) \end{align}$$

Para finalizar, se suman las cantidades anteriores teniendo mucho cuidado con los valores negativos, dando como resultado la cantidad total de gotas de agua que colisionarían con el observador $Q_t$:

$$ Q_t =Q_{hw}+|Q_{he}|+|Q_{vw}|+|Q_{ve}| $$

Resultados del modelo

Con la fórmula final en mano, y sabiendo que la lluvia cae a una velocidad promedio de $9ms^{-1}$ [1][4], que los homo sapiens andamos a una velocidad media de $1.42ms^{-1}$ [2] y que la máxima velocidad en carrera alcanzable, demostrada de forma práctica por Usain Volt, es de $12.22ms^{-1}$ [3], se procede a dar algunos resultados interesantes del modelo.

El resultado más importante es que correr es mejor que andar para reducir la mojadura, pero… ¿A qué velocidad?. La respuesta a esta pregunta depende del ángulo al que cae la lluvia. Para lluvia vertical o que cae de frente, con ángulo de entre 270 y 360 grados, la respuesta es que cuanto más rápido, mejor, porque más se aproximará $Q_t$ a $Q_{hws}$. Por el contrario, para lluvia que cae desde atrás, con ángulo de entre 180 y 269 grados, la velocidad óptima a la que correr vendrá dada por la ecuación $Q_{hws}=Q_{hwf}$, que concluye que $v_{oo}=v_rcos(\alpha-\pi)$, es decir, se deberá correr a la velocidad de la lluvia por el coseno del ángulo.

El corolario de las proposiciones anteriores es el siguiente:

Se deja al lector aplicar las fórmulas para obtener la diferencia de mojadura entre Usain Bolt a máxima velocidad y la persona promedio andando para diversos ángulos de lluvia, pues son bastante fáciles de calcular mediante hojas de cálculo.

Conclusiones

Comencé este post convencido de que la mejor estrategia para evitar mojarme cuando se me olvida el paraguas, que viene a ser todos los días, era andar, por reducir la cantidad de lluvia con la que colisiona horizontalmente con mi cuerpo. Como mucho habría pensado que la velocidad de desplazamiento sería indiferente, pero no, estaba equivocado.

Como se ha visto en el modelo, cuando la lluvia es perfectamente vertical, y a falta de viento, la mejor estrategia para no mojarse es correr y no andar. Cuanto más rápido se corra, mejor, pues se reducirá la exposición a la lluvia, siendo esta inversamente proporcional a la velocidad que la persona pueda alcanzar.

Por otro lado, si el viento viniese de nuestras espaldas, existe una velocidad óptima a la que se debe correr. En el caso de que la lluvia fuese perfectamente horizontal y se corriera en su misma dirección, la velocidad óptima sería la misma que la de la lluvia, es decir, $9ms^{-1}$ [1][4] en la mayoría de los casos, que equivale a un ritmo de 1'51" el kilómetro.

Bibliografía

[1]NASA, «How fast do raindrops fall?», Global Precipitation Measurement. https://www.uu.edu/dept/physics/scienceguys/2001Mar.cfm (accedido 18 de mayo de 2022).

[2]Wikipedia contributors, «Preferred walking speed», Wikipedia, The Free Encyclopedia. 7 de noviembre de 2021. Accedido: 18 de mayo de 2022. [En línea]. Disponible en: https://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Preferred_walking_speed&oldid=1053970029

[3]Olympic Games 2009, «Usain Bolt 9.58 100m New World Record Berlin [HQ]», Olympic Games 2009, 19 de agosto de 2009. Accedido: 19 de mayo de 2022. [En línea]. Disponible en: https://youtu.be/3nbjhpcZ9_g

[4]Union University, «What is the speed of falling raindrops?», Union University, marzo de 2001. https://www.uu.edu/dept/physics/scienceguys/2001Mar.cfm (accedido 18 de mayo de 2022).

[5]F. Bocci, «Whether or not to run in the rain», Eur. J. Phys., vol. 33, n.º 5, pp. 1321-1332, sep. 2012, doi: 10.1088/0143-0807/33/5/1321.